En el Día Mundial del Medio Ambiente repasamos los lugares y localizaciones naturales más emblemáticas de la provincia

En el siglo XVI, el pintor neerlandés Maerten van Heemskrerck realizó siete cuadros representando las obras arquitectónicas y escultóricas que diversos autores griegos habían citado, siglos atrás, como “lugares de obligada visita”.

A modo de recordarlas, las siete maravillas del mundo antiguo eran la Gran Pirámide de Guiza (la única maravilla que se conserva), los Jardines Colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría.

Mucho más tarde, en 2007, la empresa New Open World Corporation realizó una encuesta a más de cien millones de personas para ‘actualizar’ esa lista. Los ganadores que formarían las siete maravillas del mundo moderno fueron la ciudad de Petra, en Jordania, el Taj Mahal en India, el Machu Picchu en Perú, la pirámide de Chichén Itza en la península en México, el Coliseo de Roma, la Gran Muralla de China y el Cristo Redentor de Río de Janeiro.

A modo de buscar una semejanza con las anteriores listas citadas y celebrando el Día Mundial del Medio Ambiente repasamos las que podrían ser las siete maravillas naturales del mundo leonés.

Picos de Europa   

Si existiera un pódium en esta lista, sin duda el Parque Nacional de los Picos de Europa se alzaría con la medalla de oro. Compartido con Asturias y Cantabria, este espacio natural localizado en el noreste de la provincia destaca por sus majestuosos paisajes y por su inmensa biodiversidad.

Y es que el nombre ‘Picos de Europa’ no es en vano. Más de 250 cumbres con hasta 2.600 metros de altitud marcan el panorama leonés. A ello hay que sumar la compleja y diversa flora y fauna que pueblan este gran espacio natural.

Además, este Parque Nacional ofrece multitud de actividades para los excursionistas que quieran maravillarse de la naturaleza en estado puro. Rutas como el Cares, escalada, visitas ornitológicas y demás se establecen como un fin de semana perfecto.

El Faedo

Si los bosques de los cuentos de los Hermanos Grimm o Hans Christian Andersen existieran en la vida real, sin lugar a dudas se asemejarían al Faedo de Ciñera. Su estado de conservación dentro de la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga le valieron para recibir el título de Mejor Bosque de España en 2008.

Hayas, robles, chopos y más diversas especies de árboles ensombrecen un suelo recubierto de hojas caídas y florecido de hierbas aromáticas como salvia, menta y manzanilla. A ello hay que sumarle la gran diversidad de fauna que en él habita, como lobos, osos y una gran variedad de aves.

Un lugar, sin dudas, para perderse en plena naturaleza. Y es que hay que resaltar que hay habilitadas diversas zonas con merenderos para hacer de su visita una experiencia inolvidable y reencontrar al ser humano con el paisaje.

Hoces de Vegacervera

Si el paso de las Termopilas hubiera sido en León, sin duda Leonidas y sus 300 espartanos tendrían que haber defendido el Espacio Natural Hoces de Vegacervera. Y es que el paso del río Torío por un bloque montañoso dibuja un corte de más de 500 metros de profundidad y cuatro municipios de extensión.

Su paisaje es único en toda la provincia, al igual que su diversa fauna y flora. Lobos y desmanes de los Pirineos (una especie de roedor) campan a sus anchas entre un paisaje compuesto por arbustos y árboles habituados a crecer en las paredes de las rocas.

Su escarpado panorama obliga al excursionista a visitar esta zona con un complejo sistema de puentes y rutas atravesando el río Torío. Aunque, hay que destacar para los más aventureros, la gran posibilidad de realizar actividades relacionadas con la escalada y la espeleología. Y es que la Cueva de Valporquero se muestra como la principal atracción del lugar.

Cueva de Valporquero

Inaugurada en 1966 y hogar de algún que otro hombre de Cromañón en el pasado (por no citar los más que posibles aquelarres medievales), la Cueva de Valporquero no podía quedar fuera de esta lista. Su gran variedad de túneles, galerías y ríos subterráneos hacen de esta atracción natural uno de los más populares de España entera.

Un gran estado de conservación, a la vez que un sobresaliente tratamiento de cara al público, suponen la visita al año de miles de excursionistas ansiosos por asombrarse por las estalagmitas, estalactitas y columnas que encumbran la Cueva. Además de hacerse la típica foto con el famoso ‘Fantasma de la Cueva de Valporquero’.

Además de las visitas guiadas por el paisaje cavernoso, la Cueva también ofrece actividades más profesionales como la escalada o el submarinismo. Además de una gran variedad de fósiles y minerales al alcance del interesado.

Las Médulas

“El oro hispano despertó su espíritu conquistador” se puede leer en unos escritos de la época romana refiriéndose a una de las razones por las que el Imperio quisiera hacerse con la Península. Y es que el paisaje que hoy encumbra El Bierzo se debe a las excavaciones que los romanos efectuaron para sacar el preciado metal del fondo de las montañas.

En la actualidad, este paisaje forma una de las vistas más preciosas de la provincia. Sus características únicas supusieron que, en 1997, la UNESCO reconociera al territorio como Patrimonio de la Humanidad y Monumento Natural en 2002.

Jabalís, corzos, gatos monteses… Una fauna ibérica bien caracterizada deambula a sus anchas por un paisaje formado por las diversas galerías, miradores y oquedades que forman este paraje.

Babia y Luna

¿Alguna vez te han dicho que estás en Babia? Seguramente que sí, y seguramente que querrás volver. El Parque Natural de Babia y Luna, al igual que Picos de Europa, representa perfectamente el paisaje y características del ecosistema de la Cordillera Cantábrica.

Su localización, alejada de cualquier ‘encontronazo’ con el ser humano, hacen de un lugar óptimo para la conservación de la fauna y la flora local. Además, a su vez, de jugar un papel importante en la conservación de la cultura y la etnografía leonesa.

El embalse presente en Barrios de Luna proporciona un paisaje único en España. Y es que cualquier persona que, desde León, emprenda un viaje a Asturias, habrá podido maravillarse del lago que cruza el puente Fernández Casado. Incluso, en temporada de sequía, pueden verse vestigios de los antiguos pueblos sumergidos al hacerse el embalse.

El Teleno

Para finalizar esta lista de las siete maravillas del mundo leonés cabe destacar el punto más alto de los Montes de León, con una altitud de 2.188 metros. En invierno, sus cumbres nevadas dibujan el paisaje de la comarca de la Maragatería.

No es de extrañar que los ástures, los primeros habitantes de León, incluyeran entre sus deidades a Tillenus, en honor a la montaña donde descansaban el resto de dioses de su mitología (un símil del Olimpo griego).

Tal es su majestuosidad que los conquistadores romanos quedaron maravillados ante tal paisaje, dejando por escrito en numerosos testimonios sus alabanzas ante tal monte. En la actualidad, el Teleno es víctima de todos aquellos excursionistas que, a modo de Everest, escalan su cima y clavan su bandera en lo más alto de su pico.

Muchas otras maravillas podrían aparecer en esta lista y, la verdad, que todas ellas tendrían su derecho justificado a aparecer en ella. Las montañas de Riaño, el Valle del Silencio, Guheko, Nocedo… todos ellos demuestran que, en estos tiempos de apostar por lo nacional, León tiene que ser el destino favorito este verano.

firmado por “Christian Fernández

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