La revista ‘Zootaxa’ ha publicado un trabajo de Luis Felipe Valladares, que saca a la luz dos especies de escarabajos acuáticos de interés como bioindicadores de la calidad del agua.

Coincidiendo con su jubilación voluntaria el pasado mes de marzo, el profesor de Zoología de la Universidad de León (ULE) Luis Felipe Valladares Díez, acaba de publicar, en colaboración con otros autores, la descripción de dos nuevas especies de coleópteros de la familia Hydraenidae.

El primer autor del trabajo, Cesar J. Benetti es doctor por la ULE y trabaja en el Instituto Nacional de Pesquisas da Amazônia (INPA) de Manaos, en Brasil. Se trata de uno de los resultados de la colaboración entre ambos gracias a la financiación de una estancia del investigador brasileño en la ULE por el Campus de Excelencia Internacional Triangular CEI- E3.

El artículo publicado en la revista ‘Zootaxa’, una de las de mayor difusión en este campo de la Zoología, describe dos nuevas especies del género Hydraena en Brasil: Hydraena josefinae del estado de Amapá en el noreste del país, cerca de la Guayana francesa e Hydraena pernambucana del estado de Pernambuco, en la costa atlántica. “El trabajo, -explica Luis Felipe Valladares-, incluye la designación de material tipo, la descripción morfológica con fotografías y dibujos de ambas especies, su posición taxonómica y datos sobre su hábitat y distribución. Este tipo de estudios son una de las líneas de trabajo del grupo de investigación de la ULE ‘Taxonomía y bionomía animal’”.

ESCARABAJOS QUE VIVEN EN PEQUEÑOS ARROYOS

Como todas las especies del género Hydraena, hablamos de diminutos coleópteros acuáticos (sobre 2 mm) que en este caso viven en pequeños arroyos situados a baja altitud, H. josefinae en medios de sabana de la Amazonía y la denominada H. pernambucana en los bosques estacionales semicaducos próximos al océano Atlántico. “El nombre de la primera especie, -comenta Valladares-, está dedicado a Josefina Garrido, una colega de la Universidad de Vigo, que también es doctora por la ULE”.

Es conocido que la mayor parte de la biodiversidad se encuentra en las zonas tropicales, y muchas, tal vez la mayoría, de las especies de invertebrados, insectos acuáticos incluidos, no están aún descritas formalmente (no se han publicado con un nombre válido) o son muy poco conocidas.

Por eso las investigaciones como la publicada en la revista especializada ‘Zootaxa’ tienen gran valor ya que permiten ir completando ese desconocimiento. La familia Hydraenidae cuenta con unas 1.600 especies conocidas a nivel mundial y los especialistas estiman que más de 1.000 aún están sin describir (dentro de ellas Hydraena es un género hiperdiverso con ¡900 especies descritas!).

“Si se tiene en cuenta que en Brasil solo se han descrito 32 especies de esta familia y 82 en toda Sudamérica, -explica Luis F. Valladares-, es fácil suponer el enorme trabajo de campo y de estudio taxonómico que aún queda por hacer”.

En entomología, la especialización taxonómica es muy grande. Una forma de favorecer estas investigaciones es proporcionar información que permita iniciarse en este tipo de estudios, por ejemplo mediante la publicación de monografías y manuales de identificación.

A este respecto hay que señalar que el investigador Luis Felipe Valladares es también coautor del capítulo de hidrénidos de una reciente monografía sobre insectos acuáticos (2), que permite diferenciar todos los géneros de esta familia de la región Neotropical (desde el sur de Méjico y el Caribe al sur de Chile y Argentina).

“Una obra de este tipo, -concluye el profesor de zoología de la ULE-, tiene utilidad no solo en estudios faunísticos, biogeográficos o de conservación, sino que permite a los profesionales que trabajan en esta enorme área geográfica (por ejemplo, sudamericanos) abordar estudios de calidad de aguas, dado el valor bioindicador que han demostrado los insectos acuáticos a este respecto”.

Impactos: 47