Tenemos una historia de España que si fue lo que fue, y también, así parece ser, otra historia de España que es la se decidió, en algún momento del Siglo XVIII y ya de lleno en el Siglo XIX, por la ´autoridad competente´ -.- necesariamente política -.-, desde posiciones ciertamente más o menos liberales {que puede arrancar del “Informe Quintana” (9-9-1813)-.- “un programa de reformas radicales , en el que se añadían a aquella voluntad  centralista y uniformista  ilustrada, unos objetivos más acordes con la ideología liberal de la que  partían,…” -.-  en la “acomodación de las enseñanzas” a impartir, y enlazar en alguna forma, después de varios vericuetos, con La Ley Moyano (9-9-1857)} , y en la disponibilidad de  “una centralidad de cuyo nombre no quiero acordarme” { y como homenaje a Miguel (el que era de Cervantes), como Teresa ( la que era de Cepeda) o Núñez (ese que era de Balboa, ¡si hombre!, el que se acompañaba con su mastín Leoncico)}, dando paso a `una acción lineal de aplicabilidad efectiva, donde han quedado una especie de `lagunas a-explicativas´ en el concreto solar hispánico, que  están siendo rellenadas por el esfuerzo, digno del mayor de los aplausos, de profesionales y eruditos territoriales (locales, provinciales y regionales) por si o a través de los centros asociativos de estudios locales, que contribuyen a un mayor y mejor conocimiento de nuestro pasado.

La zona/franja/espacio que corresponde al oeste peninsular -.- once provincias ligadas a las cercanías o proximidad de La Raya de Portugal;  desde el meridiano de Huelva hacia el noroeste-.-, pudiera ser considerada como un tanto ajena, puede que obscurecida, a las prescripciones descriptivas históricas de los textos escolares  de primaria y secundaria, y con  cierta escasez de datos referenciales a la hora de su seguimiento, lo cual desmerece sobre la, para algunos, muy alta importancia de la misma.

Desde hace tiempo que ya instamos decididamente y en positivo, desde nuestro aquí, y en nuestro ahora, para  iniciáticamente animar a todos los ciudadanos del espacio hispánico integral (humano, social, cultural, antropológico, económico y político) de  la milenaria  Corona Leonesa {Extremadura+Reino Leonés+Galicia +Asturias} -.- ahora con 5.738.230 habitantes y un extensión de 120.304 km2 -.-, sean tanto residentes en el territorio de estas cuatro fraternales constitucionales regiones  históricas y/o vivan en la diáspora de la muy abundante  emigración de la misma [tanto en territorio español como en el resto del mundo (principalmente en Europa y América)], para desde el propio hacer cívico singular e individualizado o en su composición mancomunada plural o grupal afín, celebrar conmemorativamente, festivamente, ¡ y entusiásticamente!, de `intencionada manera pro activa´, en la fecha del 23-abril-2020, una de las efemérides más importantes de la leoneseidad global, ¡de pujante leonesía!, socialmente convergente en la leoneidad, que anida en estas nuestras regiones bi-constitucionales, que lo son, tanto con la Constitución`1931 como con la Constitución´1978, de la España Nación y de la Unión Europea.

Con nuestra común raíz hispánica visigoda, venimos del ayer pre-nacional hispánico, estamos en el momento constituyente del hoy (lo estamos desde el 29-12-1978) y queremos vivir aquí, aun a pesar de las actuales circunstancias de enclaustramiento, para el mañana más halagüeño, cualitativamente más óptimo y cuantitativamente más convergente, de tal forma/modo/manera que ese acto vivificante nos sea, en todo situación, a plenitud constitucional. Por eso es el hacer presente, y en estos momentos, el Cáceres´ (23-abril-1229) ya que entrelaza todo el noroeste de la España Nación.

Hacemos propósito de caminar junto a los demás por nuestro pasado integral (cultural e histórico).Intencionadamente queremos poner ya, entre todos, y de actualidad, ¡en el tiempo presente!, desde la opción constitucional del regionalismo constructivo (activado por ciudadanos regionales  residentes y emigrantes), la histórica, leonesa e hispánica fecha del 23-abril-1229, en la herencia del legado (al grato y mayestático recuerdo) identitario, que impregnado en todos nosotros: los que habitamos e noroeste hispánico, hemos recibido y que, viviendo en nosotros ( desde nuestras herencias culturales familiares), nos sitúa en los procesos, decires, haceres, sabores, ritos, sones y situaciones inherentes en y desde el Siglo XIII, cuando los ejércitos con “el león rampante de color purpura”, a través de “La Vía Dalmacia”, del Regnum Imperiun Hispánico de la Corona leonesa -.-insertada de siempre en el hacer amplio y global de lo ibérico y  europeo a través de todas y cada una de las rutas jacobeas-.- , comandados por el Rey Emperador Alfonso IX de León -.- nacido en la leonesa ciudad de Zamora-.-, reconquistaron la ciudad de Cáceres en la Extremadura Leonesa y dieron, con ello, ¡y por ello!, señal de fuerte espaldarazo, intención de decidido paso y realidad de gran impulso a la Reconquista de la Hispania toda ( de la raíz visigoda). `Lo leonés´, en la dimensionalidad de toda la Corona Leonesa, no es, ¡nunca lo ha sido!, una casualidad circunstancial y si, ¡y siempre!, el bucle obligado interactivo e interpretativo permanente de la historia hispánica.

Este traer al presente el pasado no es algo ocasional ya que, y al mismo tiempo, posibilitamos que tal y tan concreto  recordatorio de Cáceres´(23- abril-1229), en el criterio de los que, a pesar de todos los inconvenientes y cortapisas (traducidos en anulaciones históricas, silencios culturales e imposiciones económicas), seguimos, desde la memoria vivencial de nuestros padres y ascendientes, siendo leoneses y leonesas, es de carácter intencionalmente convergente, ideológicamente abierto y socialmente sumativo a cualquier otro evento que, por diversas razones, se celebre en pro de la potenciación actual, ¡y democrática!, dentro de la Corona Leonesa, máxime si, como está sucediendo por la crisis socioeconómica que aún nos atenazaba y que ahora, ante la excepcional gravedad de la situación presente, puede reproducirse  en aún mayor exposición, ello conllevaría, en nuestra intención, a la afloración, ¡a todas luces necesaria y urgente!, de pozos de empleo y/o el desarrollo de las sinergias positivas de la actividad productiva en nuestras ahora ancladas, depauperadas y cuasi abandonadas comarcas naturales.

Instamos, en el aquí y en el ahora del hoy, con total y fraternal mano abierta hacia todos, a celebrar el Cáceres´23 abril (1229), en la fecha del 23-abril-2020, haciendo explícitamente, desde la consideración regionalista del espacio, un sentido práctico y próximo de máxima utilidad ciudadana (del día a día)-.-“por utilidad de mi Reino” decía Alfonso IX-.-.,en aras de regenerar, ¡entre todos!, en toda nuestra Corona Leonesa {Extremadura+Reino Leonés+ Galicia +Ásturias}, la real practicidad del Preámbulo de la Constitución´1978 y de cómo este se enlaza con la plural europeidad, de la que tiene que ser un máximo exponente, cimera predilecta y luz guía de todo el cuadrante noroeste del territorio de la España Nación.

Francisco Iglesias Carreño*                                                                                                                                                                                    * Del Instituto de Estudios Zamoranos Florián D´Ocampo

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