Se trata de dos subastas públicas anuales en la provincia para la enajenación de madera de pino dentro del Plan de Movilización de los Recursos Forestales que lleva a cabo la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.

La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en León ha sacado a licitación un total de 46 lotes de madera en dos subastas celebradas en la anualidad de 2019, 18 en la subasta de primavera y 28 en la de otoño. El montante total de madera puesta en el mercado en 2019 fue de 108.139,72 metros cúbicos de pino, por un valor total de tasación inicial de 1.596.803,94 euros (I.V.A. no incluido).

Todo ello, una vez realizadas las subastas, se ha transformado en un valor final de remate de 2.155.039,70 euros, lo que supone un incremento de 558.235,76 euros respecto al precio de tasación inicial. Cabe destacar que de los 46 lotes ofertados tan solo han quedado desiertos cinco, uno en la subasta de primavera y cuatro en la de otoño, con un montante total de 6.176,47 metros cúbicos de madera, de los que 352,94 eran de madera quemada y el resto de madera verde.

En cuanto al precio de remate de los lotes adjudicados en las respectivas subastas, en primavera la cuantía ascendió a 25,93 euros por tonelada, con un valor mínimo de 15,16 euros para el lote de primera clara en zona de montaña con difícil mecanización y mal acceso y un valor máximo de 37,20 euros para el lote con más de 5.500 toneladas de segunda clara en terreno totalmente llano y buenos accesos. En cuanto a la subasta de otoño, el precio medio de remate ha sido de 23,54 euros por tonelada, con un valor mínimo de 5 euros y máximo de 32,07 euros, repitiéndose más o menos los patrones apuntados en la subasta de primavera.

Del total de ingresos obtenidos de la venta de madera en 2019, un 70% repercutirá directamente sobre las arcas de las entidades locales propietarias de los montes, concretamente 1.507.964,82 euros; mientras que el 21%, 450.051,34 euros, irá a los fondos de mejoras de los respectivos montes para su reinversión en los mismos, siendo el 9% restante, 197.023,55 euros, lo que repercutiría en la Junta de Castilla y León, procedente de los lotes de madera en montes propios, consorciados y/o conveniados. Sin embargo, se espera que las cifras de ingresos anteriormente precisadas sean notablemente mayores una vez ejecutados los aprovechamientos.

Estas subastas son una de las actuaciones correspondientes al Plan de Movilización de los Recursos Forestales que lleva a cabo la Consejería de Fomento y Medio Ambiente. La utilización de los productos y recursos naturales renovables que se generan en el monte como consecuencia de los procesos medioambientales que en él se desarrollan es una obligación que tiene la Consejería competente en materia de montes, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes y en la Ley 3/2009, de 6 de abril, de Montes de Castilla y León, y que se realizan a través de los aprovechamientos forestales.

COMPONENTE MEDIOAMBIENTAL

De manera paralela al beneficio económico que genera la gestión forestal, merece la pena destacar el beneficio medioambiental, dado que por cada tonelada de madera ‘inmovilizada’ (es decir, transformada en muebles, vigas, chapa, aglomerado, etc.) se fija el 50% aproximadamente de su peso en forma de carbono. Este conocido como ‘secuestro de carbono’ es una de las medidas que los Gobiernos de la Unión Europea incentivan para ralentizar el cambio climático.

Con la excepción de 2018, cuando la adaptación del procedimiento telemático de enajenación a la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público ha ocasionado un notable retraso en el calendario de las subastas a celebrar en dicha anualidad; los años anteriores se ha aprovechado en León una media de 150.000 toneladas al año de madera, en dos subastas de primavera y verano, que suponen una fijación anual de 75.000 toneladas de carbono.

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