El curso está destinado a los profesionales sanitarios de los servicios de urgencias y unidades de emergencias medicalizadas (UME) que realizan intervenciones motivacionales breves con las familias y los menores de 18 años que son atendidos por un cuadro clínico relacionado con el consumo de alcohol. El programa ‘Ícaro Alcohol’ plantea una intervención preventiva en un momento de especial sensibilidad como es la atención en urgencias y/o emergencias sanitarias.

Esta intervención motivacional pretende aumentar la percepción del riesgo del consumo de alcohol en el menor y las familias, así como conseguir el consentimiento informado para la derivación a los Servicios de Referencia de Prevención, cuyos profesionales (psicólogos y educadores o trabajadores sociales) valoraran los casos y realizan intervenciones educativas personalizadas de distinto grado de intensidad según el nivel de riesgo del menor y de su familia.

‘Ícaro Álcohol’ es fruto de la colaboración de las Consejerías de Familia e Igualdad de Oportunidades y de Sanidad y se inició en junio de 2017 con los Hospitales y las UME de Valladolid capital.  En junio de 2018 se incorporaron los hospitales de Ávila, Palencia, Segovia y las UME de Palencia capital, Cervera de Pisuerga y Arenas de San Pedro, y en diciembre de 2018 se inició en los hospitales y en las UME de las capitales de provincia de Burgos, León, Ponferrada, Salamanca, Soria y Zamora. El programa hace especial hincapié en la coordinación de distintos servicios y profesionales, en la continuidad e inmediatez de las intervenciones y en un seguimiento activo de los casos para reforzar la acción educativa realizada con el menor y su familia.

La totalidad de los menores de 14 años, debido a la situación de especial riesgo que supone el consumo de alcohol, son derivados al servicio de referencia de prevención aunque excepcionalmente los padres no firmen el consentimiento informado. En estos y en el resto de los casos los profesionales sanitarios y de los servicios de prevención prestan una especial atención a la detección de una posible situación de maltrato, de riesgo o de posible desamparo del menor, y si se detecta, se comunica a los Servicios Sociales correspondientes para garantizar una adecuada protección al menor.

Objetivos del curso

Entre los objetivos del curso están: sensibilizar a los profesionales de los servicios de urgencias y emergencias sobre la necesidad de intervenir preventivamente y no sólo asistencialmente en los casos de menores con consumos de alcohol; dar a conocer la filosofía, objetivos, protocolo de intervención y sistemas de coordinación entre quienes forman parte de los servicios sanitarios y los de prevención del consumo de drogas implicados en el programa Ícaro Alcohol; dar a conocer la intervención preventiva que se realizará desde el Servicio de Referencia de Prevención y las posibles intervenciones complementarias mediante los programas preventivos acreditados y financiados por la Gerencia de Servicios Sociale; plantear el proceso de formación de los profesionales en los diferentes recursos implicados; abordar los elementos clave para motivar a la participación de los profesionales sanitarios en los talleres formativos y en la aplicación del programa; plantear la metodología básica de las intervenciones motivacionales y conocer los recursos creados, y dar las pautas de intervención en función de las diferentes situaciones y actitudes de los pacientes y sus familias, para conseguir el consentimiento informado.

Balance del programa desde su puesta en marcha

Desde la puesta en marcha del programa, en 2017, se han realizado dos cursos de formación de formadores a los que han asistido 56 profesionales sanitarios de equipos directivos, responsables de urgencias, pediatras y psiquiatras; se han llevado a cabo 29 sesiones clínicas en las que han participado 683 profesionales de la medicina y enfermería; y 17 talleres de profundización en las intervenciones motivacionales, desarrollados por los profesionales de los Servicios de Psiquiatría en colaboración con los de los Servicios de Referencia de Prevención en los que han participado 315 profesionales de la medicina y la enfermería.

Se ha intervenido en el 43 % de los casos posibles de 14 a 17 años que acuden a las urgencias y en el 100 % de los casos pediátricos de menos de 14 años y desde el inicio del programa se han detectado e intervenido a través del programa un total de 134 casos, de los cuales 3 casos corresponden a las UME. El 20,9 % de los casos tenían menos de 14 años.

Por otra parte, los profesionales sanitarios de los servicios de urgencias hospitalarias y emergencias sanitarias han derivado 95 casos, lo que supone el 63,2 % de los menores de entre 14-17 años en los que se ha conseguido el consentimiento informado y el 100% de los menores de 14 años. La mayoría de los episodios de urgencias o emergencias sanitarias suceden en fin de semana; vacaciones escolares de Navidad, Semana Santa y de verano; o en las noches de Halloween, carnavales, San Juan o fiestas patronales, y se presentan mayoritariamente (71 %) en el horario de noche (entre las 9 de la noche y las 2 de la mañana) y en menor medida (29 %) en el de madrugada (entre las 2 y las 8 de la mañana). Los casos de edades inferiores (de 15 o menos años) acuden en el primer tramo y los de 16 y 17 años en el segundo. En el 87 % de los casos consta un único diagnóstico de intoxicación etílica y en el 13 % restante más de un diagnóstico. De estos últimos casi la mitad fueron menores de 14 años y, en el 7 % de los episodios de urgencias, se constata el consumo de otras sustancias, principalmente cannabis.

De los 95 casos derivados, los Servicios de Referencia de Prevención han iniciado la intervención el 67,4 % (64 casos). Según el riesgo detectado, el 45,7 % de las intervenciones educativas son de baja intensidad (universales), el 48,6 % de media intensidad (selectivas) y el 5,7 % de alta intensidad (prevención indicada). Además, finalizan la intervención en el SRP o continúan siendo atendidos en servicios sociales el 80 % de los casos y cuando este porcentaje se calcula sobre la totalidad de los casos derivados, (se pueda realizar o no intervención con ellos), esta cifra alcanza el 61 %. Finalmente, en cuanto al grado de satisfacción de las familias que son alta en el programa, es alto en el caso de los padres (91,3 %) y moderado en el caso de hijos/as (56,5 %).

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