– Buenos días. Khaled saluda a sus alumnos. Hoy, como cada miércoles, toca poesía. -He traído un poemario titulado “El refugio de los versos”, su autora es Beatriz Berrocal y las ilustraciones son de Roser Argemí. Está publicado en Algar editorial. Es un poemario muy especial para mí, rápido averiguaréis porqué digo esto. Vamos a leer un párrafo cada uno. Hoy vamos a invertir el orden, comenzamos por el último de clase, hasta llegar al primer pupitre.

Así se puede escuchar al alumno que lee: -Título del poema “Nos vamos”. Hoy nos cambiamos de casa, / de ciudad y de país, / los “fuegos artificiales” / nos despiden al salir, / pero no pintan el cielo, / que sigue de color gris.

– Muy bien, comenta Khaled, pásale el poemario a tu compañero, pero antes dime: ¿has pillado la metáfora de “fuegos artificiales”?

– Creo que son las bombas al estallar. –Muy bien, así es. Lo sé de buena tinta. Yo también tuve que salir de mi país por una guerra que aún continúa y que está dejando aquella parte del mapa, convertida en un agujero. Khaled suspiró y se quedó ensimismado mirando por la ventana, hasta que la voz del alumno que leía le sacó de aquel horrible recuerdo. –Título: “La escuela ambulante”. Como somos muchos niños / los que nos hemos juntado, / estamos haciendo una escuela / en medio del descampado. /  Es un sitio diferente / a lo que he visto jamás: / no tiene paredes, ni techo, / ni pizarra de borrar. Khaled hace una seña a su alumno y comenta:

-Exactamente como cuando mi hermano mayor y yo, estuvimos en los campos de refugiados, siempre había almas caritativas que nos ayudaban a pasar aquellos interminables días, intentando formar una escuela a su manera. Gracias a ellos, se nos iba un poco la tristeza del corazón y notábamos menos el frío que nos hacía tiritar. Por eso he elegido este precioso poemario lleno de talento, frescura y esperanza, en el que describe las andanzas de los refugiados con empatía y mucho cariño. Bien, para mañana tenéis que traerme el comentario del poema o del párrafo que más os haya gustado. El poemario está en la biblioteca, hay cinco ejemplares, así que os turnáis para hacer la tarea. Que tengáis muy buen día muchachos.

Mordida existencial: Vaya la mordida de cariño y entusiasmo para Beatriz Berrocal. En su poemario “El refugio de los versos”, podemos encontrar un refugio de verdad y sensibilidad muy grandes. Qué mejor refugio para el alma que un poemario lleno de versos que mueven a sonrisa, a cariño, a sabores de otras tierras. En este trabajo de Beatriz Berrocal, podemos, de una forma amable, darnos cuenta del sufrimiento de tantas personas que han tenido que dejarlo todo, para recorrer una travesía tan incierta como oscura. Los poemas se acompañan de cálidos y tiernos dibujos en los que se nota una empatía llena de calor humano, de amor por lo escueto pero bello. Los dibujos de Roser Argemí, son bellísimos poemas a lápiz y a corazón abierto.

“El refugio de los versos” es una joya que podemos releer, sin cansarnos, para dar descanso a nuestra alma cuando se nos queme viendo las noticias de la televisión. Es un precioso regalo para los oídos de los peques, y de los mayores.

Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo.

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