Sergio Ramos y Paco Alcácer dieron la victoria a la selección de Robert Moreno (1-2).

El capitán vio tarjeta amarilla por hacer el gesto de las gafas en su celebración del gol.

Los ultras de Rumanía revientan el minuto de silencio por la hija de Luis Enrique.

El debut oficial de Robert Moreno fue de lo más positivo. España mostró un gran fútbol durante algo más de una hora de juego y se llevó una justa victoria ante una Rumanía que apretó en el tramo final cuando Llorente fue expulsado y que estuvo cerca de encontrar el empate. Kepa lo evitó y acercó así un poco más a la Roja a la Eurocopa de 2020.

No había pasado ni un minuto del choque cuando la Roja ya gozaba de su primera ocasión de gol, clarísima además. Un balón al espacio lo recogió Paco Alcácer, pero en el mano a mano el arquero rumano le ganó el duelo al delantero español, algo escorado y sin tiempo suficiente para sacar un buen disparo. No fue más que un aviso de lo que iba a venir, un chaparrón de buen juego y claras ocasiones para marcar.

La tuvo de nuevo Alcácer, que se sacó un durísimo chut cruzado ante el que se lució Tatarusanu con una estirada espectacular para rozar el balón con la yema de los dedos, y de nuevo el meta local hizo un paradón ante un remate de Ramos en un córner.

Una gran jugada de Jesús Navas por la derecha la remató el otro lateral, Jordi Alba, y volvió a aparecer Tatarusanu, y lo más increíble de todo era que el marcador no se había movido.

Tuvo que ser desde los once metros el primer gol, ante la gigantesca figura del arquero rumano. En una jugada embarullada y larga dentro del área local, Ceballos recibió un pisotón de Deac y el colegiado señaló la pena máxima. Sergio Ramos, como siempre seguro en los penaltis, no perdonó y adelantó a España.

En todo ese tiempo, solo un par de sustos en modo de contragolpes con centros peligrosos, los de Robert Moreno no solo estaban atacando bien, sino que además apenas pasaban apuros atrás.

A punto estuvo Rodrigo de dejar el choque medio resuelto tras una jugada entre Navas y Fabián, pero Tatarusanu lo evitó con un paradón, y de nuevo el guardameta hizo una impresionante palomita a disparo de Alcácer a bocajarro. El portero rumano era el indiscutible héroe del choque.

Tras el descanso, un maravilloso pase de Ceballos rompió la defensa rumana y Alba no tuvo más que ceder a Alcácer para que marcara a placer el segundo, que parecía finiquitar el encuentro. Sin embargo, una jugada aislada metió al equipo local en el partido cuando ya nadie lo esperaba. Una jugada por la derecha le llegó a Puscas, que de cabeza puso el balón en el área y allí el exdeportivista Andone entró como un avión para marcar.

El gol dio ánimos a Rumanía, y pese a que el dominio seguía siendo español, cada acercamiento hacía local hacía rugir a la afición. Casi sentencia Fabián, pero su disparo se perdió pegado al palo, y a 10 minutos del final el choque se animó aún más con la expulsión de Diego Llorente, que derribó a Puscas al borde del área cuando se iba a quedar solo ante Kepa.

El conjunto rumano apretó en el tramo final, y casi encontró el empate en el descuento, pero Kepa lo evitó con una milagrosa intervención para que España lograra los tres puntos.

RAÚL RIOJA

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