Es posible que en algún momento, tal vez un día de estos, podamos ya leer la narración de la descripción histórica, realizada por cualificados investigadores profesionales, de todos los hechos acontecidos durante el tramo temporal 1936-1939 ( y hasta incluso el del periodo 1934-1939), en aquellos espacios que nos han sido más cercanos en nuestros entornos de convivencia próximos.

Pudiera suceder que en esta nueva narración histórica, que desde ya postulamos, estemos a la espera de que coincida o no con lo ya divulgada, tal vez efectuada, queremos pensar, en apoyatura de los amplios datos estatales y/o de las situaciones internacionales, como igualmente de las justificaciones ideológicas de las muy varias tendencias que en tales momentos interaccionaron y hasta puede que de los lobby´s que en aquellos momentos trajinaron.

Describir singularizada e individualmente comarca a comarca, en toda nuestra Región Reino Leonés (con 41 comarcas naturales), esa dinámica acción beligerante del pasado, en el Siglo XX, debiera ser, desde nuestro criterio, una acción de normalidad histórica/científica que contribuyera al mejor y más alto conocimiento de ese entorno integral (humano, social, cultural, económico y político), de un interior convivencial en grado muy alto, que nos orla en el día a día.

Es público que con la CE´1931-.- Constitución Española del 9-12-1931, de la II República-.- nuestra Región Reino Leonés, toma ya de forma oficial, y o solo oficioso, carta de naturaleza jurídica y legal , y que por ello, y sea por tanto con ello, todos los acontecimientos que se producen desde tal momento en el ámbito territorial (municipal y comarcal) de las tres constitucionales provincias leonesas: Salamanca+Zamora+León, desde la instauración de la República hasta el final de la contienda/enfrentamiento/guerra civil, donde también podemos introducir la acción de las guerrillas/maquis posteriores, es posible, y digamos que cuasi en obligación, ambientarlos comedidamente en el discurrir de los hechos regionales leoneses.

Consideramos que de esta forma que proponemos, no se provoca un fenómeno de vacío inducido sobre la existencia estatal de la Región Reino Leonés [1931-1940] y tampoco, lo que es aún más negativo, describir tales hechos de nuestro pasado próximo en el contexto de una demarcación que, de forma imperativa, se nos adherido, cual lapa y/o rémora, desde el invento territorial extemporáneo y posconstitucional del 31-7-1981. Todo lo cual nos puede conducir a una mejor y más cercana exposición del tiempo histórico del Siglo XX en España, desde la concatenación de todas y cada una de sus Regiones Históricas Costitucionales.

A día de hoy, aquí en la franja del Oeste Hispánico junto a La Raya, nos movemos por aquel espacio del día 9-7-1939 {Peñaranda de Bracamonte-Salamanca-Región Reino Leonés}, en los dantescos, sobrecogedores y muy trágicos momentos de las sucesivas explosiones que tuvieron lugar en la estación de ferrocarril de tal población { estupendamente descrito en la narración y explicaciones de bracamonteguerracivil.blogspot.com.es/p/el-polvorin.html, a cuya lectura animamos}, que supuso un alto número de pérdidas humanas ( de las narraciones del suceso se indica: ”la explosión del polvorín que arrasó Peñaranda de Bracamonte dejando más de un centenar de muertos y desaparecidos y 1.500 heridos, y un millar de edificios afectados por derrumbes y el incendio que se declaró a continuación} y una espectacular devastación del espacio por las conflagraciones sucesivas.

El relato de la inspección ocular impresiona e impacta sobre manera. Dice así:

“Ese mismo domingo se llevó a cabo por parte del Juez Instructor la DILIGENCIA DE INSPECCIÓN OCULAR, cuyo relato nos describe la destrucción en la zona de las explosiones: El lugar que ocupaba el muelle de pequeña velocidad, donde ocurrió la explosión, está situado paralelo a la vía del ferrocarril y a la izquierda de la estación. En él se observan dos profundos hoyos de unos treinta metros de largo por veinte de ancho y unos quince metros de profundidad. La vía cortada en tres sitios diferentes, tanto la general como las de andén y muelle. De la estación no se conservan más que algunos restos de paredes y en la vía del andén restos de un tren de mercancías con ocho unidades completamente destruido. La máquina dividida en tres trozos y lanzada a la derecha de la vía unos cinco o seis metros. De estos tres trozos, uno la caldera, otro el tender y un tercero con

el resto. Detrás del muelle, la vía de descarga del mismo levantada como todas y ¿casa? en su parte final. Otro hoyo de unos veinte metros de largo por doce de ancho y siete de profundidad, lo que parece indicar que en este lugar se produjo una tercera explosión. Entre los escombros, restos humanos de imposible identificación y en los lugares de la explosión restos de bombas, algunas sin explotar, de hierros y cascotes retorcidos. Detrás del muelle y como a una distancia de unos ciento cincuenta metros los escombros de la que fue fábrica de alpargatas, que todavía arden.”.

Estamos por la historia de la constitucional Región Reino Leonés, como una acción coadyuvante dentro de la España Nación, al conocimiento por todos los ciudadanos regionales leoneses (que son igualmente ciudadanos españoles y europeos) y de los de las demás Regiones de las situaciones y hechos, todos ellos, que han formalizado, desde ese pasado más o menos remoto, nuestro actual presente.

La antigua Peñaranda del Mercado, originaria de las repoblaciones del año 940, y aupada comercialmente por Juan I de León (en el año 1375, dotándola de fuero de mercado), da una amplia base, con los sucesos del 9-7-1939, para recordar esa vivida historia regional leonesa, y en la ayuda de la recuperación amplia, en la regeneración consiguiente, del completo ámbito espacial español.

Francisco Iglesias Carreño Del Instituto de Estudios Zamoranos FLORIAN D´OCAMPO