El inicio de la primavera en España se producirá oficialmente este miércoles, 20 de marzo, a las 22.58 horas (en la península y Baleares), y durará 92 días y 18 horas hasta concluir el 21 de junio, cuando comenzará el verano, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, perteneciente al Instituto Geográfico Nacional.

La primavera será más calurosa y seca de lo normal en toda España después de que este invierno haya sido el segundo menos lluvioso del siglo y el más cálido por el día jamás registrado, y tuviera un 32% más de horas de sol y 20 veces más incendios de lo habitual.

Estos son los principales datos dados a conocer este miércoles en una rueda de prensa en Madrid por los portavoces de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Delia Gutiérrez y Rubén del Campo.

Gutiérrez señaló que para el trimestre primaveral entre abril y junio hay “una mayor probabilidad” de que las temperaturas sean superiores a los valores normales en toda España y llueva menos de lo habitual en todo el país teniendo en cuenta en ambos casos como periodo de referencia el comprendido entre 1981 y 2010, con lo que añadió que no se prevé que “se dé la vuelta al invierno cálido y seco que hemos tenido”.

En este sentido, Del Campo aportó los principales datos del resumen climatológico del invierno meteorológico entre diciembre de 2018 y febrero de 2019, sobre el que comentó que “la percepción es que se ha comportado de una manera muy templada de día”.

De hecho, la media de las temperaturas máximas (es decir, por el día) fue de 14,4ºC, que es casi 2ºC por encima de lo habitual y la más alta de toda la serie histórica, iniciada en 1965. Para encontrar el siguiente invierno más cálido de día hay que remontarse al de 1989-90.

En cuanto a las temperaturas mínimas (esto es, por la noche), estuvieron 0,4ºC por debajo de la media. En conjunto, Del Campo recalcó que fue “el invierno con mayor amplitud térmica que hemos tenido”, ya que “el ambiente seco y el cielo despejado propicia que las temperaturas sean muy distintas entre el día y la noche”.

CAMBIO HORARIO

Como es habitual, el último domingo de marzo (día 31) se producirá el cambio de hora, cuando a las dos de la madrugada habrá que adelantar el reloj hasta las tres (una hora menos en Canarias), y se recuperará así el horario de verano, de manera que ese día tendrá oficialmente una hora menos.

La Comisión Europea ha presentado una propuesta para poner fin a los cambios de hora durante 2019. Es posible que el último cambio de hora que se realice en la UE sea el del domingo 31 de marzo, se adopte el horario de primavera y se permita a cada país elegir su huso horario.

Durante la próxima primavera no se producirán eclipses de Sol o de Luna. En cuanto a los planetas, al amanecer serán visibles Venus, Saturno y Júpiter, que durante junio podrá verse toda la noche. Tal circunstancia ocurrirá al anochecer con Marte.

La primera luna llena de la primavera se dará el 21 de marzo ya siguientes se producirán 29 o 30 días después. En esta estación se darán otras tres lunas llenas: 19 de abril, 18 de mayo y 17 de junio.

Las principales lluvias de meteoros de la primavera serán las líridas, con un máximo hacia el 22 de abril, y las eta acuáridas, cuyo máximo sucederá hacia el 6 de mayo.

La primavera es un buen momento para observar el cielo, pues las noches todavía son largas y hace menos frío que en invierno. Una de las constelaciones más características de esta estación es Leo, fácil de localizar hacia el sur tras la puesta de Sol por su forma de signo de interrogación invertido.

Mirando hacia el norte de Leo, puede encontrarse también fácilmente reconocible la Osa Mayor. Hacia el este de Leo destacan las constelaciones de Virgo y del Boyero, cada una con una estrella brillante: Spica en Virgo y Arturo en el Boyero. El triángulo formado por estas dos estrellas y por Régulo en Leo se denomina triángulo de la primavera, y su localización en el cielo proporciona un buen punto de partida para empezar a explorar el resto de las constelaciones visibles durante la estación.

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