Presentan alegaciones en el trámite de Audiencia  abierto por la Confederación Hidrográfica del Duero para la concesión de un aprovechamiento de aguas subterráneas con destino a uso industrial en Quintanilla de Flórez,  término municipal de Quintana y Congosto.

La concesión, solicitada para un uso industrial genérico,  encubre una planta embotelladora de agua mineral que podría dar lugar a la sobreexplotación del acuífero La Maragatería.

En las últimas tres décadas,  -la disminución anual de precipitaciones y los periodos  de sequía cada vez más frecuentes y prolongados  como consecuencia del cambio climático-,  han desaparecido la mayoría de las fuentes y manantiales de las comarcas de La Bañeza y Astorga.  Prueba de ello  es la severa escasez de agua en la cabecera del río Jamuz;  el agotamiento de pozos de abastecimiento en Quintana y Congosto;  o el  férreo control impuesto por CHD al caudal del pozo “La Cruz” que suministra agua a la población de Quintanilla de Flórez. En estas circunstancias,  legalizar un nuevo aprovechamiento, destinado a mercantilizar el agua en beneficio de unos pocos, supondría  una grave incoherencia en la actuación del Organismo encargado de  proteger los recursos hídricos y promover el uso sostenible del agua.

Obran en el expediente documentos suficientes para  acreditar  que el verdadero objeto del aprovechamiento solicitado por la empresa  es el embotellado de aguas y no un uso industrial genérico, que es para lo que se está tramitando la concesión en estos momentos, y así lo reconoce Sierra de Lobos, S.L. en sus propios escritos.

Teniendo en cuenta que la embotelladora que explota el vecino acuífero Raña de La Bañeza en Palacios de la Valduerna, bajo la denominación comercial “Aguas del Teleno”,  declara un volumen de extracción de 50.000 metros cúbicos al año (que, dicho sea de paso, está afectando al abastecimiento de las poblaciones limítrofes, incluida La Bañeza), la instalación proyectada por Sierra de Lobos  no resultaría viable con los 8.600 metros cúbicos anuales solicitados inicialmente.

Otorgar esta concesión, ignorando que su fin último es el embotellado de agua, obligará  posteriormente a CHD, toda vez se compruebe el mal uso de la misma,  a modificarla, situación que esa Administración debería evitar a sabiendas de que no dispone de los medios necesarios para realizar el control exhaustivo de todas las concesiones que otorga.

Llama la atención que se siga tramitando este expediente  habiendo realizado “Sierra de Lobos” sondeos sin autorización (denunciados hace más de un año) que muestran  el proceder por la vía de los hechos consumados que trata de imponer la mercantil.

Además, nos parece inaudito que se siga este procedimiento administrativo sin que previamente se haya solicitado, tramitado y otorgado la autorización de investigación de aguas subterráneas que debe hacerse con carácter previo a la concesión del aprovechamiento, conforme a lo establecido en los artículos 177 al 183 del Reglamento del Dominio Público Hidráulico que regulan el  alumbramiento y uso de las aguas subterráneas.

Nos encontramos ante un claro incumplimiento del Reglamento del Dominio Público Hidráulico que propiciaría la mercantilización del agua al margen de lo legalmente establecido y CHD no debe permitirlo o, de lo contrario,  estará dando un trato de favor intolerable a la mercantil Sierra de Lobos.

Fdo.: Junta Directiva de Ecologistas en Acción

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