La Policía Local de León, en colaboración con la Jefatura Provincial de Tráfico, pone en marcha mañana una campaña de vigilancia y control de alcohol y otras drogas en la conducción, controles que se realizarán hasta el próximo domingo 16 de diciembre. Con una tasa de alcoholemia de 1,5 g / l la tasa de incidencia de accidentes de gravedad mortal es aproximadamente 200 veces mayor que cuando se trata de conductores que no han ingerido alcohol.

Los objetivos de esta campaña son proporcionar a los ciudadanos argumentos que demuestren que el alcohol y las drogas son absolutamente incompatibles con la conducción y que los resultados del consumo de bebidas alcohólicas tanto en víctimas mortales  como en lesionados y daños materiales, son inaceptables para la sociedad, así como advertir a los ciudadanos de las graves consecuencias jurídicas que conlleva la conducción de vehículos después de haber ingerido alcohol.

En el desarrollo de esta campaña, que se realizará del 10 al 16 de diciembre, participarán agentes de la Unidades de Tráfico y Barrio, que realizarán controles de alcoholemia en las principales calles de la ciudad para comprobar la tasa de alcohol de los conductores de vehículo. Asimismo, se realizarán para realizar pruebas de detección de drogas a aquellos conductores que presentando síntomas de una conducción irregular den negativo en la prueba de alcohol.

Según datos del Observatorio Europeo para la Seguridad Vial (ERSO), alrededor del 25% de todas las muertes en carretera en Europa están relacionadas con el alcohol, mientras que, aproximadamente, sólo el 1% del total de kilómetros recorridos son conducidos por personas con 0,5 g / l de alcohol en la sangre o más. Con una tasa de alcoholemia de 1,5 g / l la tasa de incidencia de accidentes de gravedad mortal es aproximadamente 200 veces mayor que cuando se trata de conductores que no han ingerido alcohol.

Efectos del alcohol en la conducción

De 0,3 hasta 0,5g/l (Inicio zona de riesgo) De 0,5 a 0,8g/l (Zona de alarma) De 0,8 a 1,5g/l (Conducción peligrosa) De 1,5 a 2,5g/l (Conducción altamente peligrosa)
       
Aumento tiempo de reacción Peor percepción de distancia Graves problemas de percepción Graves problemas de percepción, de atención, de control y coordinación
Se subestima la velocidad Problemas de visión Grandes problemas de atención y  coordinación
Problemas de coordinación Incremento de la somnolencia

De 0,3 a 0,5 g/l: Excitabilidad emocional, disminución de la agudeza mental y de la capacidad de juicio. El riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 2.

– De 0,5 a 0,8 g/l.: Reacción general más lenta, alteraciones en los reflejos, comienzo de la perturbación motriz, euforia en el conductor, distensión y bienestar, tendencia a la inhibición emocional, comienzo de la impulsividad y agresividad al volante. El riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 5.

– De 0,8 a 1,5 g/l.: Estado de embriaguez importante, reflejos muy perturbados, pérdida del control preciso de los movimientos, problemas serios de coordinación, dificultades de concentración de la vista, disminución notable de la vigilancia y percepción del riesgo. El riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 9.

-De 1,5 a 2,5 g/l: El riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 15.

Efectos  de las sustancias psicoactivas en la conducción

Desde hace dos años se ha establecido una colaboración con el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF) y los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IML) de Murcia y Galicia, con un doble objetivo: por un lado, homogeneizar las definiciones de fallecido en accidente de tráfico, así como los criterios de exclusión (suicidio, enfermedad, homicidio); por otro, realizar una conexión de la base de datos del Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico (RNVAT), que contiene información detallada de las personas, vehículos, infraestructura y entorno, con las bases del INTCF y los IML, que contienen los resultados de las pruebas de alcohol y drogas realizadas sobre las muestras tomadas a los conductores fallecidos. Esta colaboración ha permitido enriquecer significativamente la cantidad y calidad de la información disponible sobre el papel del consumo de alcohol y drogas en la ocurrencia de accidentes.

En el año 2017, 120.233 conductores estuvieron implicados en accidentes con víctimas en vías interurbanas y urbanas y se realizó prueba de alcohol al 36% de ellos. En el caso de los conductores fallecidos el porcentaje de conductores analizados fue del 72%, en los heridos hospitalizados fue del 21%, en los heridos no hospitalizados fue del 33% y en los conductores ilesos fue del 17%.

En cuanto a los resultados de las pruebas: el 26% de los conductores fallecidos tuvo resultado positivo en la prueba de alcoholemia, el 15% en el caso de los conductores heridos hospitalizados, el 8% en los conductores heridos no hospitalizados y el 7% en los conductores ilesos.