El presidente de la Diputación entrega a Jesús Calleja la medalla de oro de la provincia.

Este es el discurso del presidente:

“Querido Jesús, familiares y amigos… Compañeros de Corporación… Alcalde, delegado, subdelegado, autoridades, alcaldes y concejales de la provincia, amigos de Calleja y de León…

Hoy es un día feliz para la Diputación de León porque, tras un acuerdo unánime del Pleno, entregamos la Medalla de Oro de la Provincia a un leonés que cree en lo que esta Institución representa, la esencia de lo rural, las raíces que encontramos en los pueblos y sus sabias gentes.

La Provincia está de suerte, todos nosotros estamos de suerte, por contar con un leonés que no entiende de fronteras, capaz de conectar con el mundo desde la humildad nacida en nuestra querida tierra.

Jesús González Calleja nació en Fresno de la Vega, reside en la Sobarriba y es un gran conocedor de nuestras aldeas, rutas y senderos, especialmente en las bellas montañas del Norte de la Provincia.

Nadie duda de que “Calleja” es el mejor embajador de León. Su pasión por la escalada y la aventura, base sobre la que ha cimentado su brillante carrera como comunicador, la ha aprovechado para promocionar públicamente las bondades de León.

Además de haber localizado varios programas televisivos en tierras leonesas, son innumerables las ocasiones en las que ha puesto en valor los deportes, tradiciones, costumbres y leyendas de los pueblos y comarcas leonesas.

Durante años ha divulgado la cultura, historia y gastronomía, así como la forma de ser de los leoneses. Ha llevado a los medios de comunicación de máxima audiencia el amplio y atractivo abanico de parajes naturales de la Provincia de León, dando a conocer enclaves de singular riqueza medioambiental y paisajística.

“Alpinista, explorador y comunicador”, así se presenta Jesús, que de un modo sencillo transmite permanentemente su cariño por lo rural, por los pueblos y sus gentes.

Su visión universal, su capacidad para involucrarse en las sociedades más remotas cuando viaja en sus expediciones o programas, es compatible con el cariño por su origen leonés, por el significado que tiene nacer, crecer y vivir en el pueblo.

Toda su vida ha estado centrada en la montaña. Empezó y aprendió a escalar en las cumbres de León, en los Picos de Europa y sus aledaños. Y después de ascenderlos una y otra vez, buscó retos en lejanas cordilleras como la del Himalaya.

“Nada es comparable al momento de alcanzar la cima del Everest, es sublime”, nos dice Jesús, que sólo a Nepal, donde ha sido guía de montaña durante más de 16 años, ha viajado en más de 60 ocasiones.

Y fue entonces, al atacar las mayores altitudes del mundo, cuando comprobó que estaba “enganchado” a la montaña. Y quiso contarlo, convirtiéndose en un alpinista comunicador. Primero en papel, luego en la radio, la televisión y las redes.

Se inició en el Diario de León, Televisión de León y las radios locales, para dar luego el salto a los medios nacionales.

A través del programa de televisión Desafío Extremo de Cuatro ha viajado infinidad de veces por los cinco continentes relatando aventuras con emoción y humor. Y siempre, en cada programa, ha tenido y tiene un hueco para una referencia, una curiosidad, un producto, una historia sobre su tierra, León.

A lo largo de los más de cincuenta episodios ha contado sus expediciones. Ha escalado tres ochomiles y ha alcanzado la cima de las siete cumbres más altas de cada continente. También ha llegado mediante una expedición terrestre al Polo Norte o ha visitado la Antártida en viajes de exploración por mar y por aire hasta en tres ocasiones.

Aventurero al que le gusta el riesgo, la bicicleta de montaña y los vehículos. Es piloto de avionetas, helicópteros, motos y coches. Ha participado en dos Rallies de Faraones, en Egipto, en un Rally Dakar americano y en el África Race.

En busca de nuevas emociones, ha aprendido a bucear y se ha encontrado con tiburones; ha batido récords de distancia en viaje de globos aerostáticos en el Amazonas o Laponia; ha pilotado en África en para-motor; ha navegado por el Cabo de Hornos; ha ascendido a volcanes en erupción; ha explorado Buthan buscando al Yeti, Siberia buscando nómadas o  Svalvard buscando osos polares; ha competido en una Maratón profesional de Etiopía y ha realizado una hazaña de espeleología brutal (el descenso hasta 1650 metros de profundidad en la cavidad más honda del planeta).

Y en cada una de sus aventuras, en sus apariciones públicas, palabras de afecto, de recuerdo y promoción del significado de León, de lo mucho y bueno que ofrece la Provincia.

Su capacidad de empatizar ha posibilitado llevar y hermanar la cultura leonesa con la de otras recónditas etnias; trasladar León y sus raíces, a través de simbólicos detalles, hasta las latitudes más apartadas y desconocidas.

Con una visión optimista, positiva y entusiasta, que le ha llevado a explorar sus propios límites, a superarlos y compartirlos con el gran público como enseñanza sobre la vida. Él mismo nos dice que “la vida es cuestión de actitud. Cuando eres bueno en algo, eres feliz”.

Así se percibe en el programa Volando Voy, en el que visita pueblos y comarcas, como ocurrió en Las Médulas, involucrando a los vecinos al realizar un proyecto.

O en el programa Planeta Calleja, en el que invita a un personaje con el que comparte experiencias y da visibilidad a espacios singulares, como sucedió en los Picos de Europa o Babia.

Capaz de realizar hazañas memorables en los rincones más sorprendentes y mágicos haciendo partícipes a los espectadores, especialmente a los leoneses, de sus ganas de aventura. En un recorrido en el que intenta encontrar el lado bueno, tejer sueños e intentar cumplirlos. Y siempre desde su hogar. Y es que vive en un hotel para no tener raigambre en Madrid, porque su casa es León y lo que le hace feliz es correr por La Candamia.

Así es Jesús, soñador, intrépido, esforzado, contundente, arriesgado, afectivo, decidido… un leonés que, sin grandes alardes, tiene la virtud de sensibilizar a quien no siendo de esta tierra crea que debe conocernos. Un ser humano de primera magnitud, que se identifica y mimetiza con los seres humanos del planeta.

Y hoy, aquí, en este Patio de los Guzmanes en el que se respira la gran cultura y la historia con mayúsculas, reconocemos tu compromiso, tu labor divulgativa de León. Gracias Jesús por manifestar con tanto ímpetu las grandezas de esta vieja provincia, que fue Reino… Gracias por transmitir los legados más íntimos que ofrece León.

Sé que a partir de ahora continuarás ejerciendo de embajador, seguirás sintiendo el pálpito y la proximidad de lo nuestro en los confines del mundo y se intensificarán los latidos de emoción al recordar tu tierra. Pero, también sabrás que tus paisanos somos conscientes de tu esfuerzo, de tu devoción, de tu impronta.

Todo ello, querido Jesús, tu gusto por lo sencillo, por lo heredado de nuestros mayores, tu interés por hacer llegar al gran público lo mucho que ofrecen las comarcas leonesas gastronómica, cultural o medioambientalmente, ha llevado a esta Corporación Provincial, en la que reside la representación de los más de 1.300 pueblos de León, a creer que eres más que merecedor de la Medalla de Oro de la Provincia, máxima distinción del Reglamento de Honores y Distinciones de la Diputación.

Es un honor, querido Jesús, hacerte entrega, en nombre de la Provincia, de la Medalla de Oro de León.”

A continuación, Jesús Calleja agradeció el premio y comentó que seguiría llevando a León allá por donde fuera.

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