Desde IzAb consideramos un escándalo que el alcalde de Las Omañas utilice su posición de poder e influencia para intentar influir negativamente, expulsar de su puesto de trabajo a un concejal molesto, que en román paladino significa que cumple con su obligación de hacer oposición.

Independientemente que las injurias sean sufridas por un concejal de IU, y que la maniobra torticera e intolerable la cometa un alcalde del PSOE, estamos ante una situación que exige medidas urgentes y proporcionales al hecho cometido. La dirección provincial del PSOE no puede zanjar la cuestión con un “en unos días valoraremos”, si el José Pellitero no es capaz de ofrecer una solución acorde a la defensa de la dignidad del cargo de alcaldía, que se ha utilizado con fines ajenos a la misma y por interés personal, contra otro munícipe, entonces que otro dirigente tome medidas. No se puede dejar morir un auténtico escándalo, que mancha mientras se mantenga este alcalde en el cargo al consistorio de Las Omañas.

Hace días que el PSOE debió anunciar la salida de este personaje de la alcaldía, del partido y exigir que abandone el acta con urgencia. Cualquier otra respuesta es un insulto al pueblo y la política.