Foto: Valentín Costo

La muestra, organizada en colaboración con la Obra Social ‘la Caixa’ y Fundación Caja de Burgos, está formada por más de 200 piezas procedentes de diferentes instituciones y museos. Supone un acercamiento a este apasionante tema desde el punto de vista de la historia de la exploración, el conocimiento científico y el simbolismo espiritual. Se podrá visitar con entrada libre hasta el mes de diciembre de 2017 en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo de la Evolución Humana (MEH).

La Sala de Exposiciones Temporales del Museo de la Evolución Humana acogerá hasta el 17 de diciembre la exposición ‘Montañas. Entre el Cielo y la Tierra’, organizada en colaboración con la Obra social ‘la Caixa’ y Fundación Caja de Burgos. La muestra ha sido presentada esta mañana por Mar Sancho, directora general de Políticas Culturales; Juan Luis Arsuaga, director científico del MEH; Jorge Gutiérrez, director comercial de Banca Privada y Banca Premier de Caixabank en Castilla y León, y Rubén Requejo, responsable de Alianzas de la Fundación Caja de Burgos.

La muestra, con entrada libre, trata este tema desde el punto de vista físico, espiritual y científico. Desde tiempos remotos, la montaña ha supuesto un reto físico para los seres humanos y también un terreno para la comprensión, dado que flora, fauna, geología, geografía, climatología y otras ramas del saber tienen su expresión en estos reductos de la naturaleza. Además, la montaña es símbolo de la espiritualidad; por su propia configuración vertical es el camino de acceso a lo celeste, el lugar idóneo para comunicarse con los dioses.

La exposición está formada por más de 200 piezas procedentes de diversas instituciones de Madrid: Museo Nacional del Prado, Real Jardín Botánico, Museo Nacional de Ciencias Naturales, Museo Geominero, Colección José María Prieto y Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la Universidad Complutense, Instituto Geográfico Nacional e Instituto Histórico Isabel la Católica de Madrid. También se ha contado con piezas procedentes de colecciones particulares.

La exposición se divide en tres grandes secciones

La primera de ellas hace referencia a ‘La Morada de los Dioses’, que se ilustra con rollos chinos relativos a la montaña y al Tao; piezas etnográficas nepalíes (banderas y molinos de oración) y la maqueta de un ‘chorten’ del Himalaya.

El segundo apartado se corresponde con ‘La Montaña y la Ciencia’. De la mano de figuras claves del estudio de la montaña, se hace un recorrido cronológico por la historia de las exploraciones e investigaciones de los naturalistas y precursores. Se muestra esta temática a través de libros (entre los que destaca el ‘Aparato para la Historia Natural Española’ de J. Torrubia, el primer paleontólogo español) y de la exhibición de fósiles.

Otro apartado de la muestra habla de H.B. de Saussure y su ascensión al Mont Blanc, con la que inicia una nueva forma de estudiar el planeta y en especial la alta montaña, naciendo el alpinismo. Desde finales del XVIII aparecen nuevos estudios que acabarán con la idea de un planeta inmutable desde su creación.

El clima y vegetación de las altitudes se muestran a través de la obra de A. Von Humboldt y de las expediciones botánicas españolas del XVIII por América (ilustraciones y pliegos de herbarios y semillas de Ruiz y Pavón, Mutis, Malaespina…). El apartado ‘La Montaña más alta del mundo’ exhibe la hazaña de la medición de las montañas a través de instrumentos y personajes más relevantes como Martínez de Pisón. Aquí se muestran también las montañas del mundo y su formación. Así, se pueden ver rocas, componentes fundamentales de la fisonomía de las montañas, y los volcanes, entre ellos el Teide.

En otro apartado de la exposición se explica la formación de las montañas: se pone de manifiesto la teoría que actualmente explica la formación de las montañas como parte, o resultado, de la dinámica general del planeta: la tectónica de placas, ilustrada con una maqueta. Se exponen, además, algunos de los fósiles recogidos a ocho mil metros de altura en el Himalaya que dieron la pista sobre la formación del planeta.

El tercer apartado de la exposición se dedica a la ‘Exploración histórica’ de las cumbres montañosas y se inicia con la frase “Cuando todo indica que por un lugar no se puede pasar, es necesario pasar. Se trata precisamente de eso”, de Albert Mummery (1855-1895), uno de los mejores alpinistas de la historia. Se completa con la recreación de un campamento de altura en un ataque a un ochomil, con el material procedente de la expedición española liderada por Carlos Soria.

La exposición se completa con un ámbito dedicado a ‘Paisajes de Montaña’, donde las obras, cedidas por el Museo del Prado, de Jaime Morera, Carlos de Haes, Antonio Muñoz Degrain y Aureliano de Beruete, ilustran algunas de las mejores consecuciones.

Colaboración público-privada

Esta exposición, que se enmarca en el acuerdo que mantienen la Obra Social ‘la Caixa’ y Fundación Caja de Burgos con la Consejería de Cultura y Turismo, a través del Museo de la Evolución Humana, con el objetivo de difundir y promover la divulgación científica, es la tercera de un ciclo que ha incluido otras dos exposiciones en torno al reino animal y a la naturaleza: ‘Bestiaria. El descubrimiento de un reino’ y ‘Txalupak y carretas’.

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