La Junta de Castilla y León, con su Consejero de Sanidad a la cabeza ha anunciado un año más que los hospitales de la provincia volverán a cerrar camas públicas, este año un total de 99. Desde ayer 30 camas del Monte San Isidro están negadas para cualquier enfermo de la provincia.

La excusa es la reducción de la “actividad” un 15% en verano. Unas razones que no nos creemos, ni nadie que conozca mínimamente la avalancha de regresos de emigrados que disfruta la provincia de León durante los meses de verano. Circunstancia que se une al de las listas de espera que sufren muchos enfermos: pues en verano se ralentizan las citaciones intencionadamente para ocultar que no se cubren las bajas vacacionales. DE este modo podemos concluir que es la falta de personal, y no la reducción de la actividad quien provoca el cierre de plantas enteras cada año.

Una medida que abandona de esta manera nuestras zonas rurales, nuestros Centros de Salud y consultorios, debe ser respondida con contundencia por parte de la Diputación de León

La Diputación Provincial de León debe exigir a la Junta de Castilla y León que revoque el cierre de camas hospitalarias en la provincia: poniendo encima de la mesa que, en caso de ser necesario se reducirán en su lugar el mismo número de camas concertadas en centros privados, pero jamás la sanidad pública debe ofrecer menos de un 100% de su infraestructura en la provincia. Para asegurar este servicio se sustituirá un 100% del personal en periodo de vacaciones en la provincia sin excepciones, contratando a mayores la plantilla necesaria si fuese necesario. Ha reivindicado Miguel Flecha, Portavoz del Grupo

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