El picaporte de la puerta sonó a coro celestial. Nunca le había alegrado tanto escuchar aquel sonido. ¿Sería la mercancía que esperaba? Abrió el portón con el corazón al trote. Efectivamente, un mensajero le entregó un paquete rojo. Firmó el recibí y entró corriendo en la estancia donde el médico, con todos los preparativos necesarios, esperaba la llegada de aquel medicamento.

Abrió el paquete con delicadeza. Sabía el gran tesoro que guardaba. Era una bolsa de oro rojo para las venas de su hijo, diagnosticado con una enfermedad en la sangre, que poco a poco iba superando, pero debían insuflarle vida desde la vida que latía en aquellas bolsas. Además de otros tratamientos, aquella sangre que recibía, iba dejando en él una estela de energía y de salud.

– ¿De dónde sale esta sangre? Preguntó el muchacho una de las veces.

Ahí voy a dejar este relato totalmente inventado. Pero esta pregunta tan simple, nos la deberíamos hacer todos.

¿De dónde sale la sangre que se necesita cada día? La respuesta es muy sencilla:

La sangre sale de los solidarios donantes que se acercan llenos de energía a donar este preciado y poderoso don de la vida. A ellos, y a la gran labor que vienen ejerciendo los profesionales, y también las personas que en cada pueblo o ayuntamiento se encargan de canalizar y mentalizar a los posibles donantes de que su aporte es necesario para el bien de la comunidad

Mordida existencial: Vaya un buen mordisco de gratitud para todos los donantes de sangre que han sido, son y serán, el pilar vital de muchos enfermos. También para todos los que colaboran y hacen posible que esta labor llegue hasta el último rincón. Aquí en Veguellina de Órbigo, agradecer a Santiago Mansilla la dedicación durante muchos años de su vida a favorecer, junto con la Hermandad de Donantes de Sangre de León, esta tarea digna y de compromiso. Agradecer, como no, al personal sanitario que se desplaza con la unidad móvil, su gran profesionalidad.

Todo lo dicho, es simplemente para recordar que el próximo viernes 4 de noviembre, por la tarde, en la Biblioteca del I.E.S Río Órbigo, podemos y debemos ir a donar sangre. Donar sangre es compartir vida y regalar salud, sin olvidarnos de que mañana, seguramente, seamos nosotros los que necesitemos el preciado oro rojo.

Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo.

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