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Diecisiete adolescentes de todas las comunidades autónomas han reflexionado al respecto en el encuentro “Los jóvenes nos paramos a pensar”, celebrado esta mañana en Madrid.

La encuesta se ha realizado a 2.173 alumnos en el marco del programa educativo “Párate a pensar”, que Aldeas Infantiles SOS desarrolla desde hace 12 años y en el que han participado más de 150.000 jóvenes en el presente curso escolar.

El 35% de los adolescentes tiene claro su futuro profesional, el 30% tiene alguna idea y sólo uno de cada diez asegura que todavía no se ha planteado el siguiente paso de su trayectoria. Son datos extraídos de una encuesta realizada por Aldeas Infantiles SOS a 2.173 estudiantes de Secundaria de todas las comunidades autónomas, en el marco de su programa educativo “Párate a pensar”, en el que han participado más de 150.000 jóvenes en este curso escolar.

De esta encuesta también se extrae el perfil del adolescente. La mayor parte de los participantes se ha definido como alegre, rebelde y con sentido del humor. La energía vital también ha estado presente en un gran número de encuestados.

Con el fin de reflexionar sobre las conclusiones de este sondeo, Aldeas ha reunido a diecisiete alumnos de Secundaria, uno por Comunidad Autónoma, en las III Jornadas de Jóvenes “Los jóvenes nos paramos a pensar”, celebradas en Madrid, esta mañana.

Los objetivos de este encuentro son los de fomentar el derecho de participación de los adolescentes en la sociedad y propiciar que sus opiniones sean tenidas en cuenta.

Hablamos de valores

Además de analizar los resultados de la encuesta, los estudiantes han tenido la oportunidad de dialogar acerca de los valores protagonistas de la presente edición del programa educativo “Párate a pensar”: la prudencia, la audacia y la toma de decisiones.

Sobre la prudencia, los jóvenes han manifestado la importancia de ser prudentes, “sobre todo cuando lo que haces afecta a otras personas o está en juego algo importante, especialmente su seguridad”. También han reflexionado sobre la necesidad de diferenciar el ser prudente del miedo a asumir riesgos: “Tenemos que aprender los límites de la prudencia, ya que vemos que tampoco hay que serlo en exceso”.

Respecto a la audacia, los participantes han coincidido en que se trata de un término bastante confuso. Tienen claro, eso sí, que “es un valor que se aplica en la vida en general y que es importante para defender los intereses de los demás y no sólo los propios”. Lo han definido como “la forma de enfrentarse a las situaciones con inteligencia” y, aunque piensan que hay cierta predisposición a nacer audaz, lo consideran un valor que “puede desarrollarse a partir de experiencias o decisiones que tengamos que tomar”.

Por último, respecto a la toma de decisiones, todos admiten tomarlas a menudo, pero reconocen no hacerlo en aquellos asuntos que consideran más importantes. Les gustaría “participar más y ser escuchados” y reclaman “estar más informados”.

“Los adolescentes que estamos hoy aquí pedimos que nos motiven, que valoren nuestro esfuerzo y que nos dejen tomar decisiones desde la infancia, y no sólo cuando llega el momento de decidir nuestro futuro académico o laboral”, han concluido.

Estos son los estudiantes que han representado a sus respectivas comunidades durante la jornada: Daniel Grana Ramos, del colegio Sagrada Familia El Monte, de Málaga (Andalucía); Maryem El Bassite, del IES Chabacier, de Calatayud (Aragón); Sandra González Fernández, del colegio Santo Tomás, de Avilés (Asturias); Alejandra Juan Vargas, del IES Isidor Macabich, de Ibiza (Baleares); Paula Lorenz de la Torre, del instituto La Salle, de La Laguna (Canarias); Andrea Martín Ibargüen, del colegio San José, de Santander; Alexandra Floare, del IES Alfonso VIII, de Cuenca (Castilla-La Mancha); Sergio Fernández Santamaría, del instituto La Salle, de Burgos (Castilla y León); Xavier Soler Botella, del colegio Sirguelín, de Santa Coloma de Gramenet (Catalunya); Carmen García Piqueras, del IES Serra D’Espadá, de Castellón de la Plana (Comunidad Valenciana); Ricardo Núñez Gutiérrez, del colegio Sagrado Corazón de Jesús, de Cáceres (Extremadura); Iago Rodríguez Vázquez, del colegio Monterrey, de Vigo (Galicia); Carlota Marín Hierro, del colegio Santa María-Marianistas, de Logroño (La Rioja); Patricia Gonzalo Iturbide, del colegio Institución La Salle, de Madrid (Comunidad de Madrid); Juan José Sánchez Lissón, del colegio Cipriano Galea, de La Ñora (Murcia); Naiara Gallego Burguillos, del colegio Anunciata, de Tudela (Navarra); y Nerea Ibarra Plaza, del colegio Vizcaya, de Zamudio (País Vasco).

Los programas educativos de Aldeas Infantiles SOS para Primaria y Secundaria llegan a los colegios e institutos españoles gracias a la colaboración de ECOEMBES. En todas las ediciones, la organización ha invitado a alumnos, profesores y padres a reflexionar juntos en torno a diversos valores como el compromiso, la tolerancia, la inteligencia emocional o la solidaridad. Estos materiales han llegado, en el último curso escolar, a 202.700 alumnos de Infantil y Primaria (entre 4 y 12 años) y 150.000 de Secundaria (entre 12 y 16 años).

Sobre Aldeas Infantiles SOS

Aldeas Infantiles SOS es una organización internacional, privada, de ayuda a la infancia, sin ánimo de lucro,  interconfesional e independiente de toda orientación política, fundada en 1949 en Imst (Austria) y con presencia en 134 países. Su labor se centra en el desarrollo del niño hasta que llega a ser una persona autosuficiente y bien integrada en la sociedad.

Trabaja para fortalecer a las familias vulnerables, de modo que puedan atender adecuadamente a sus hijos; protege a los niños que se han visto privados del cuidado parental, a los que brinda un entorno familiar protector en el que puedan crecer sintiéndose queridos y respetados, y acompaña a los jóvenes en su proceso de maduración e independencia.

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