lobo 6

La luna escondió su acero tras los nubarrones que, amenazantes, lograron dejar el espacio negro y oscuro como la boca de un lobo.

Nunca tuve miedo al lobo. Ahora que me ha venido a la mente la típica frase de: “Esto está más oscuro que la boca de un lobo”, me acuerdo de la chapa que le di a mi tío para que me llevara con él cuando iba a recoger las vacas. Él hablaba mucho del lobo, pero no mal, su experiencia con el cuadrúpedo, había sido positiva. Por eso cuando alguien soltaba aquella frase, siempre le increpaba: ¿Pero tú le has visto la boca al lobo? ¿Y… cómo se la has visto, abierta o cerrada?

Tanto le insistí que un buen día me dejó ir con él a recoger las vacas. Por el camino, ya cerca del lugar donde pastaban, nos fueron saliendo al encuentro los perros de mi tío. Yo jugaba mucho con ellos, me encantaba correr a su lado, pero aquel día, una presencia extraña flotaba en el ambiente. Mi tío, me echó la mano al cuerpo: ¡Quieto! Creo que anda cerca el lobo. Yo quedé atónito, nunca había visto a mi tío con la cara demudada y la tensión en sus manos.

-¿Qué sucede?- ¡Calla! Le puedo oler, y estos… (se refería a los perros) no se han revolucionado. Eso sólo es posible si fuera… -¡Cascabel, Cascabel!- Le oí gritar.

No había terminado de nombrarle, cuando un enorme ejemplar de lobo, se abalanzó corriendo hasta mi tío y se le puso a dos patas. Mis órbitas no cabían en los párpados, aquellas muestras de cariño por parte de ambos eran totalmente inauditas.

Ahora que vuelvo al funeral de mi tío y recorro estos caminos a oscuras pero con emoción, me llegan las vibraciones de aquellos buenos recuerdos. Mi tío fue para mi el gran hombre, el naturalista y ecologista más grande que he conocido. Le ha llegado su hora, pero ha sido un gran espécimen de esta raza que todo lo devora y que le tiene miedo al lobo. ¡Ja, ja, ja! si el lobo supiera usar un fusil.

Si queréis cómo se hicieron amigos Cascabel y mi tío, tendréis que acudir al próximo filandón, que gracias a la extraordinaria inquietud cultural de Xavier Cuadras Rodríguez, dueño del local hostelero “El Reguero Moro”, tendrá lugar el próximo viernes 26 de febrero. Este año tocan historias de miedo. Así que si quieres pasar una noche de terror, ven a cenar el próximo 26 a las 21,30. La cena estará riquísima, de eso se encargará Xavi. ¡Ahora la digestión! Eso ya será otra cosa. La digestión dependerá de lo que nos cuenten los escritores invitados, a saber: Mercedes G. Rojo, Nuria Antón, Jesús Quintano, Fernando Montes, Felipe J. Piñeiro, la participación musical y cultural de L’Arcu la Vieya, esta menda y…, puede que alguien más que se eche al ruedo a última hora.

Mordida existencial: Si no has acudido nunca a un filandón, puedes encargar tu cena para el 26 en el Reguero Moro y pasarte un rato inolvidable. Para los asiduos, será un nuevo reto, el tema da para mucho, incluso para sorpresillas. ¡No te lo pienses y ven a pasar con nosotros una velada estupenda!

Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo, León.

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